Editorial Agricola
Maquinaria

Proyecto  H2020-INNOSETA: Una apuesta europea para acercar la ciencia al agricultor

24/01/2019

Por Emilio Gil, Departamento de Ingeniería Agroalimentaria y Biotecnología. Universidad Politécnica de Cataluña

La ciencia y las nuevas tecnologías avanzan día a día a pasos agigantados, y no resulta extraño ver en cualquiera de los ámbitos en los que nos movemos herramientas, aplicaciones o diseños que hace bien poco eran simples proyectos de investigación. No obstante, este salto desde la investigación al sector no es tan fluido y frecuente como nos gustaría, ¿cuántos de los desarrollos que se obtienen en importantes proyectos de investigación llegan al agricultor?, ¿cuántos agricultores saben qué herramientas, programas e información, emplear para un problema concreto en su explotación? El proyecto INNOSETA trata de acercar la ciencia al campo, ofreciendo al usuario una plataforma de fácil utilización donde encontrará lo que realmente necesite, y en el idioma que necesite.


La desazón de Carlos

“Carlos se levantó aquella mañana preocupado. La noche anterior había recibido un aviso de la Estación de Avisos Fitosanitarios anunciándole el riesgo de un severo ataque de oídio en las zonas. La recomendación era clara: debía realizar un tratamiento de forma inminente. Así que se tomó el café y fue directamente a la nave donde recientemente había habilitado un espacio adecuado y seguro para guardar todos los productos fitosanitarios.

Inicialmente había sido un poco escéptico, pero finalmente había accedido a la construcción de aquel espacio siguiendo las instrucciones de ese proyecto TOPPS del que tanto le habían hablado. Y ahora estaba satisfecho del resultado. Buscó en la estantería donde guardaba los fungicidas y encontró el que buscaba. Leyó la información que aparecía en la etiqueta del producto: “aplicar una dosis de 1 l/ha con un volumen de agua adecuado a las características de la vegetación”. Ya empezamos – pensó -. Y ¿qué se entiende por volumen adecuado?, ¿cómo puedo calcularlo?

Dejó el envase en su sitio y se dirigió de nuevo a su casa. Puso en marcha el ordenador y tecleó en Google: “volumen de caldo para tratamientos en viña”. Tras un prolongado tiempo de espera -que lástima que la alta velocidad de internet no llegue a los pueblos– aparecieron en la pantalla nada menos que 14.335 entradas que se correspondían con lo que había escrito. Buff! -pensó- y ahora, ¿por dónde empiezo? Recorrió con el cursor varias de las entradas iniciales, intentando evitar aquellas que consideró demasiado comerciales, y se detuvo en una que le pareció interesante. Accionó el botón izquierdo del ratón y esperó, esperó…… “cargando” aparecía en la pantalla.

Cuando por fin apareció ante sus ojos el contenido de la página web que había seleccionado, se sintió descorazonado. Fotos bonitas de viñas que en nada se parecían a las suyas, un número indeterminado de fórmulas totalmente incompresibles para él y, lo peor: el documento que había abierto estaba escrito en inglés. Seleccionó la opción “atrás” y volvió a la lista de entradas. Unas cuantas líneas más abajo vio otra que le pareció interesante. Esperó de nuevo pacientemente a que se cargara y se encontró con una referencia a un texto de más de cincuenta páginas, en francés.

Harto de sentirse inútil apagó con rabia el ordenador y regresó al almacén. Cogió el producto fitosanitario y, mientras llenaba hasta arriba el tanque de su atomizador, midió en una jarra de cocina tres litros de producto y los añadió al tanque. Sabía por experiencia que con las boquillas que llevaba y a la velocidad normal que solía tratar, tenía caldo suficiente para más o menos tres hectáreas”.

Me he permitido iniciar este artículo describiendo una situación ficticia que bien pudiera considerarse como real. Y estoy seguro de que muchos agricultores han tenido esa sensación en algún momento. De sobra es conocido el esfuerzo que desde muchos ámbitos todos los agentes relacionados con la protección de cultivos y con el uso adecuado de los productos fitosanitarios estamos desarrollando y que no tiene otro objetivo que el de facilitar al usuario (agricultor) su actividad profesional diaria.

Hace ya unos cuantos años que el panorama legislativo (nacional y europeo) ha sufrido unos cambios considerables en relación al uso de los productos fitosanitarios. No vamos a recordar aquí todo lo que contempla (y obliga) la Directiva de Uso Sostenible de Fitosanitarios, publicada hace casi una década. También son de sobras conocidas las implicaciones que para el sector han tenido, y tienen, la implementación de los Reales Decretos elaborados y publicados por el Ministerio de Agricultura. Todos los agricultores son conscientes (o deberían) de la obligatoriedad de la inspección de su equipo de aplicación (guste o no guste se trata de una acción siempre beneficiosa para el usuario), de la obligatoriedad de la formación, de la necesidad de reducir el riesgo de contaminación, etc.

Las universidades y los centros de investigación que trabajamos en estos temas lo hacemos, en general, desde diversos puntos de vista. Por una parte, como investigadores, tratamos de encontrar soluciones novedosas, aplicar los nuevos desarrollos tecnológicos y los conocimientos últimos, para mejorar el proceso global. También muchos de nosotros dedicamos esfuerzos a una labor de transferencia de nuestros conocimientos y desarrollos. Porque de nada sirve la investigación si los resultados de ésta no llegan de forma adecuada y global al usuario final. Para la consecución de estos objetivos hace falta, como para todo en la vida, recursos económicos. Las fuentes de financiación de estos programas de investigación y transferencia pueden ser públicas o privadas, siendo mucho más importantes (y difíciles de conseguir) las primeras, especialmente las que provienen de los fondos europeos para la investigación y la formación.

En este artículo queremos informar sobre uno de esos proyectos de investigación/transferencia que la Unidad de Mecanización Agraria de la Universidad Politécnica de Cataluña (https://uma. deab.upc.edu) coordina actualmente. Se trata del proyecto INNOSETA (www. innoseta.eu), un proyecto perteneciente al programa Europeo H2020 en el que participan 15 socios de 7 países diferentes y que tiene como objetivo principal evitar los problemas que nuestro protagonista Carlos experimentó esa mañana en la que, solo frente al ordenador, intentó localizar información útil, práctica y en su propio idioma, para resolver un problema particular relacionado con la aplicación de fitosanitarios.

INNOSETA – Una plataforma de fácil acceso para el sector

El nombre del proyecto deriva de los objetivos del mismo: Accelerating INNOvative practices for Spray Equipment, Training and Advising in European agriculture through the mobilization of agricultural knowledge and innovation systems. El principal objetivo de INNOSETA es la puesta en marcha de una red temática innovadora y activa dedicada a las tecnologías de aplicación de fitosanitarios, incluida la formación y el asesoramiento, para contribuir de este modo a llenar el hueco existente entre los nuevos desarrollos y la investigación aplicada que se está llevando a cabo, incluidos los esfuerzos tanto públicos como privados, y la realidad del sector en relación al empleo de nuevas tecnologías y aplicación de buenas prácticas en el ámbito de la protección de cultivos. La plataforma será una herramienta ideal para el fomento del intercambio de ideas, puesta en común de conocimiento y detección de necesidades específicas del sector. Un nexo de unión entre la comunidad científica, los asesores, la industria y el agricultor; una herramienta activa que permitirá detectar las necesidades reales de los agricultores en sus condiciones específicas, y que aportará las soluciones puntuales disponibles adecuadas a sus condicionantes.

Lo que en el proyecto se conoce como SETA Spraying, Equipment, Training and Advising (SETA) se refiere al círculo de herramientas necesarias para cubrir el uso de PPP para la protección de cultivos, incluida la maquinaria de pulverización y sus componentes, tecnologías electrónicas (software y hardware) aplicadas en pulverizadores y técnicas de aplicación de fitosanitarios. Prácticas de gestión adaptadas a requisitos particulares. Los beneficios de la nueva plataforma SETA están relacionados con una aplicación de los productos fitosanitarios más eficiente (reducción del uso de agroquímicos, contaminación del agua, consumo de combustible y mano de obra), lo que resulta en beneficios económicos, agronómicos y ambientales. Las partes interesadas y los usuarios finales en la cadena de valor tienen diferentes necesidades con respecto a SETA para la producción agrícola. Es decir, las SETAS es lo que Carlos andaba buscando relacionado con el método para determinar el volumen de aplicación en viña. Si Carlos hubiera tenido a su disposición la plataforma, esta le habría ofrecido, de forma automática, aquella información realmente útil para lo que estaba buscando… y en su idioma.

Objetivos del proyecto

Los objetivos propuestos en el proyecto son los siguientes:

Objetivo 1: Crear un inventario de equipos y tecnologías de pulverización directamente aplicables, materiales de capacitación y herramientas de asesoramiento disponibles a partir de la gran oferta de desarrollos y herramientas generada en los numerosos proyectos de investigación llegados a cabo.

Objetivo 2: Evaluar las necesidades e intereses del usuario final e identificar los factores que influyen en la adopción de los nuevos desarrollos, teniendo en cuenta las especificidades regionales o locales.

Objetivo 3: Generar colaboraciones interactivas de múltiples actores de diferentes procedencias o sectores.

Objetivo 4: Establecimiento de una herramienta TIC para la evaluación en línea de los equipos de pulverización, capacitación y asesoramiento y el fomento del intercambio de ideas y necesidades de nivel básico.

Objetivo 5: Establecer un enlace con EIP-AGRI y sus estructuras.

¿Quién se puede beneficiar del proyecto INNOSETA?

INNOSETA es un proyecto multidisciplinar en el que están implicados todos los agentes involucrados en la protección de cultivos. Los grupos principales a los que se dirige el proyecto son:

-Agricultores: asociaciones y federaciones de agricultores, sindicatos de agricultores, cooperativas de agricultores a nivel regional, nacional y de la UE (COPA-COGECA es un socio del proyecto), cámaras agrarias, etc.

-Servicios de asesoramiento y extensión agrícola: asesores públicos y privados, representantes nacionales, regionales y locales de autoridades agrícolas (ministerios, departamentos) relacionados con los Programas de Desarrollo Regional.

-Redes de investigación e innovación: EIP-AGRI y otras redes temáticas; redes de investigación e iniciativas sobre aplicación de fitosanitarios, agricultura orgánica, agricultura sostenible, desarrollo de equipos de aplicación, tecnología de la información en la agricultura, iniciativas de Internet de las Cosas; Plataformas tecnológicas europeas pertinentes (aquellas centradas en Bioeconomía, Medio Ambiente y TIC), Agricultura, Seguridad Alimentaria y Cambio Climático y Agua y otras redes e iniciativas a nivel de la UE.

-Industria de fabricación de equipos de aplicación de fitosanitarios e industria de productos fitosanitarios: a través de ECPA (European Crop Protection Association), maquinaria agrícola a través de CEMA (Comité Européen des groupements de constructeurs du Machinisme Agricole), fabricantes de componentes (boquillas, bombas, barras, depósitos, etc.), sensores y soluciones de software para la aplicación eficiente de pulverizadores en el campo.

Autoridades y responsables de las políticas locales y regionales: expertos en cuestiones reglamentarias relacionadas con el uso de equipos de aplicación de fitosanitarios, uso de productos, contaminación ambiental (en el suelo, aguas superficiales y subterráneas, organismos no objetivo, biodiversidad); organismos de normalización y certificación; responsables políticos a nivel europeo y nacional, la DG Investigación de la UE, la DG AGRI, la DG Industria, la DG Sante, la DG ENV, el SCAR, las autoridades públicas de supervisión del medio ambiente y las organizaciones nacionales e internacionales en agricultura sostenible. Se trata, sin duda, de un amplio espectro de posibles usuarios de esta nueva red temática cuyo objetivo principal de reducir la brecha entre la investigación y el sector profesional supone un gran reto para todos los involucrados. A lo largo de los próximos tres años iremos comunicando de forma adecuada y con la suficiente antelación las actividades que se organizarán en el marco del proyecto, así como los avances que se vayan produciendo del mismo.

¿Dónde puedo encontrar más información? ¿Cómo puedo expresar mis opiniones?

Más información del proyecto está disponible en www.innoseta.eu o mediante contacto directo con el coordinador del mismo (Emilio.gil@upc.edu). También a través de redes sociales en Facebook (@ innosetaNetwork), Twitter (@innosetaNetwork) e Instagram (@Innoseta_thematicnetwork), o el boletín mensual, a través de la página web. La opinión y las sugerencias de los usuarios son los ingredientes principales y fundamentales para que este proyecto tenga éxito.

Agradecimientos y financiación del proyecto

Este proyecto está financiado por el Programa de Investigación e Innovación Horizon2020 de la Unión Europea, bajo el acuerdo Nº 773864 – INNOSETA - Accelerating Innovative practices for Spraying Equipment, Training and Advising in European agriculture through the mobilization of Agricultural Knowledge and Innovation Systems.

La bibliografía queda a disposición del lector interesado en el correo electrónico: Emilio.gil@upc.edu

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