Editorial Agrícola
Cultivos

"Las técnicas de agricultura de precisión que hemos implementado en el GO MaízSostenible están mostrando mejoras muy relevantes en la segunda campaña"

05/09/2022

Por Manel González, periodista

El grupo operativo MaízSostenible tiene el objetivo de mejorar la sostenibilidad ambiental y la rentabilidad del cultivo de maíz mediante la aplicación de tecnologías y herramientas digitales y, además, certificar la sostenibilidad ambiental de toda su cadena de valor de producción.

Terminada la campaña inicial, los trabajos de la segunda se centran en estos momentos en el análisis pormenorizado de los datos e información recopilada, consolidando los buenos resultados de la campaña 2021. Así lo indican en esta entrevista dos de los miembros del grupo, Antonio López-Perales, director de Calidad, Medioambiente y Sostenibilidad de Vertex Bioenergy, compañía que lidera esta iniciativa, y el coordinador técnico del proyecto, Manuel Pérez, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla.


Izq: Antonio López-Perales. Dcha: Manuel Pérez.

PREGUNTA.- Quisiera preguntarles, en primer lugar, por los resultados que arrojó el proyecto en su campaña 2021. ¿Qué destacarían de los mismos? ¿A qué aspectos le conceden mayor relevancia?

RESPUESTA.- Durante la campaña 2021 pusimos en marcha y se establecieron los ensayos con agricultores en las diferentes localizaciones seleccionadas. También se compartieron con todos los miembros del grupo operativo, de forma simbiótica, los conocimientos sobre agricultura de precisión, digitalización y sostenibilidad intensiva en el cultivo de maíz en España. Hubo debate y aprendizaje dentro del grupo para establecer de forma consensuada las técnicas de referencia a llevar a campo. Siempre con el objetivo presente de lograr una mayor optimización de la aplicación de insumos y una reducción de gases de efecto invernadero asociado al cultivo.

De los análisis de datos en la primera campaña se han obtenido algunos resultados preliminares muy interesantes y atractivos para el sector de maíz. En la mayoría de las explotaciones, los rendimientos (kg/ha) fueron similares cuando se compara la parcela control con la parcela optimizada. En algún caso, el rendimiento fue superior en la parcela optimizada, que fue aquella en la que se realizó una zonificación basada en información procedente del suelo y una distribución variable de los insumos (semillas y abono). Se puede destacar en este punto que una distribución variable de insumos en campo nos proporciona un mismo rendimiento (en algún caso mayor) comparada con una distribución uniforme de los mismos. Asimismo, en las parcelas que siguieron la tesis de optimizadas se observó una reducción de las emisiones de gases invernadero gracias a las técnicas de agricultura de precisión empleadas.

P.- ¿Se han encontrado con alguna información no esperada?

R.- Podemos destacar que, teniendo en cuenta que en cada uno de los ensayos de estudio se ha realizado un riego homogéneo debido a la inexistencia de equipamiento especializado para un riego sectorizado, y que además cada agricultor ha regado según la dotación de agua que tuviera concedida, nos resulta sorprendente cómo en dos de los ensayos que han realizado un riego deficitario, es decir, han aplicado menos agua de las necesidades hídricas de este cultivo, se han obtenido mayores rendimientos en las zonas optimizadas con respecto a las testigos. Podemos decir que la densidad variable de semillas en la zona optimizada ha hecho un mejor aprovechamiento del agua de riego que en la zona donde la siembra se realizó de forma homogénea. Estos son resultados preliminares del estudio de la primera campaña y deben seguir estudiándose.

P.- En julio culminaron los ensayos correspondientes a la campaña 2022. ¿Qué datos se han mejorado con respecto al año anterior?

R.- Realmente no han finalizado los ensayos, lo que ha finalizado han sido las tareas sobre el cultivo y ahora nos encontramos a la espera de que avance la campaña y se llegue al momento de la cosecha para poder ver reflejada en ella el conjunto de acciones realizadas. En este segundo año, y al igual que en el primero, se han determinado los gases de efecto invernadero, se ha realizado un seguimiento de las condiciones meteorológicas a través de las estaciones meteorológicas, un seguimiento del cultivo con satélite, pase de sensor de inducción electromagnética antes de la siembra, muestreo de suelo georreferenciado, siembra con abonadora de distribución variable de semillas y abonado distribuido también de forma variable.

La cosecha se irá realizando según las condiciones en cada zona y según si son ciclos más cortos o largos; en los primeros, la fecha prevista es el mes de octubre, y los siguientes sobre el mes de diciembre. Las cosechadoras que se utilizarán en este segundo año, al igual que en el primero, incorporan un monitor de rendimiento y un equipo de monitorización avanzada que envía toda la información a la nube en tiempo real.

Aunque aún nos encontramos con el análisis de los datos recopilados hasta el momento, podemos decir que la ejecución y puesta en marcha de cada una de las técnicas de agricultura de precisión que hemos llevado a cabo en el proyecto han encontrado una mejora en la segunda campaña, puesto que hemos podido afinar más en cuáles eran nuestras necesidades para cada ensayo concreto, y adaptar lo que queríamos emplear con las empresas de servicios de cada zona.

Con respecto al cálculo de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al cultivo de maíz en España sí que nos encontramos con que los valores obtenidos, aplicando las técnicas descritas, son mucho mejores que los valores por “defecto” que se vienen utilizando actualmente. Este es un punto importante porque uno de los objetivos del grupo operativo es optimizar la sostenibilidad del maíz, entendida como la reducción de las emisiones de efecto invernadero del cultivo (teniendo en cuenta consumos energéticos de gasóleo y electricidad, utilización de fertilizantes y fitosanitarios, etc.) que queremos optimizar al mínimo sin perder productividad.

Esperamos que estos valores de emisiones sean incluso mejores con los datos de la segunda campaña.

P.- En cuanto a las principales mejoras llevadas a cabo durante la campaña 2022, me gustaría preguntarles en primer lugar sobre la monitorización avanzada en el vehículo. ¿Cómo se ha alcanzado?

R.- Para llevar a cabo un mejor seguimiento de lo sucedido en las parcelas ensayadas y poder ir registrando toda la información vinculada a estas parcelas, se ha instalado en los vehículos de trabajo el dispositivo LinkerBoxHD de la compañía Agroplanning. Este equipo es de fácil instalación, con conectividad integrada y conectado al puerto CAN del tractor permitiendo conocer en tiempo real todo lo que está sucediendo en la parcela.

Este dispositivo de monitorización avanzada del vehículo permite registrar los rendimientos de las tareas realizadas, la potencia empleada, el combustible consumido por vehículo, etc. También permite realizar un seguimiento del vehículo que tiene el dispositivo con la aplicación de Agroplanning, vía móvil y web, además de realizar la estimación indirecta del consumo de combustible para cada tarea y, por tanto, la emisión de gases expulsados a la atmósfera.

P.- Otra mejora ha sido la zonificación basada en mapas de productividad. ¿Podrían desarrollar en qué consiste?

R.- Los mapas de potencial productivo de la parcela se han realizado con la nueva aplicación Granular Link que ha desarrollado Corteva (granular.ag/). La aplicación utiliza series temporales de imágenes multiespectrales adquiridas por satélites/plataformas espaciales de campañas anteriores (últimos 30 años de imágenes). La serie temporal de valores de NDVI, entre otros, obtenida desde la constelación de satélites a utilizar permite definir la trayectoria a lo largo del tiempo para cada píxel de la parcela, con la suficiente frecuencia. La tecnología detrás del análisis de series temporales no sólo emplea NDVI, sino un agregado de índices de vegetación. Lo ideal, cuando existen años con cultivos diferentes al cultivo con el que se va a trabajar, es retirarlos de la serie temporal para no introducir anomalías por desarrollo diferencial.

La comparación espacial mediante superposición de mapas de variabilidad de una parcela a lo largo de los años permite desvelar, si existe, el patrón espacial común atribuible a factores estructurales.

P.- También ha habido avances en el seguimiento de las parcelas vía satélite.

R.- Esto ha sido gracias a la implementación de la aplicación Granular Link, la cual ha resultado de gran utilidad como herramienta para realizar el seguimiento satelital de las parcelas del proyecto, gracias a que la aplicación pone a disposición del usuario imágenes satélite actualizadas diariamente.

P.- ¿Es posible aumentar la eficiencia del uso del agua de riego en el maíz mediante la aplicación de técnicas de agricultura de precisión? ¿Cómo?

R.- Como es evidente, ante la amenaza del cambio climático al que nos enfrentamos día a día se ponen de manifiesto diferentes escenarios inciertos que pueden afectar a las altas producciones que se deberán alcanzar en los años venideros.

Uno de ellos es, sin duda, la cantidad y calidad de agua disponible, necesaria no solo para el consumo directo, sino también para diferentes procesos productivos. Por eso, aumentar la productividad del agua en el cultivo de maíz, maximizando así su rendimiento a través de una mejor gestión del riego, es uno de los principales retos en la agricultura.

Para hacer un análisis del uso eficiente del agua, es necesario calcular la evapotranspiración del cultivo (ETc) para poder llevar a cabo una mejora en la gestión del agua destinada al riego, poder determinar las necesidades hídricas del cultivo y poder establecer un sistema o plan de riego acordes a ellas.

En nuestro caso, hemos llevado a cabo este cálculo mediante técnicas de teledetección para la obtención de una serie temporal de imágenes y poder obtener de esta forma la evolución de la cubierta mostrando la variabilidad espacial y temporal de los factores fisiológicos. Con esta metodología se calculan índices de vegetación como el NDVI, a partir del cual somos capaces de calcular el coeficiente de cultivo a partir de relaciones lineales que existen.

Teniendo en cuenta estos cálculos, además de que hemos llevado a cabo en la parcela de estudio una siembra de densidades variable de semilla y una distribución específica del fertilizante nitrogenado, frente a otra parcela testigo donde tanto la siembra como la fertilización se ha hecho de forma homogénea, se han podido calcular índices de riego y la eficiencia del uso del agua de riego de dichas zonas haciendo una comparativa con los rendimientos obtenidos en ambas partes.

Se pudo comprobar que en las parcelas donde se regó por debajo de las necesidades hídricas del cultivo se obtuvieron mayores rendimientos en las zonas optimizadas con respecto a las zonas de manejo convencional, aunque son resultados preliminares y tendríamos que apoyarnos en el estudio de esta segunda campaña. Sin embargo, podríamos aventurarnos a decir que estas técnicas de agricultura de precisión podrían ayudar a un mejor y mayor aprovechamiento del agua de riego.

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