Recientemente, hemos recorrido una parte de la Australia mediterránea. Desde Adelaida en Australia del Sur a Melbourne en el estado de Victoria, pasando por Broken Hill en Nueva Gales del Sur, pasando los ríos Darling y Murray, tres estados de esta isla de dimensión continental.

David Jochinke en el rastrojo de colza, junto a Murra Warra Wind Farm.
Aprovechamos para entrevistar a agricultores y ganaderos, de la mano de David Jochinke, presidente de la Federación Nacional de Agricultores australianos (National Farmers' Federation), máxima autoridad en el sector. David nos comentaba que el foco para las exportaciones agrarias de Australia es el sudeste asiático. Primero por su proximidad física, segundo por ser uno de los polos de mayor crecimiento económico, y tercero, por su complementariedad con la actividad agraria australiana, especialmente en las producciones de carácter mediterráneo (vino, aceite, cereales, legumbres, frutas y hortalizas).
Es quizás en esos mercados donde Australia y la Unión Europea pueden no sentirse cómodos. Creemos, sin embargo, que es una oportunidad para situar las producciones mediterráneas típicas en el sudeste asiático. Productos como el aceite de oliva, el vino, las frutas y las hortalizas, y algunos productos de origen animal como quesos, lácteos y carnes especiales. Todas las producciones pueden tener cabida en un mercado con más de 700 millones de consumidores.

Peter Angus alimenta a su ovejas White Suffolk.
Hablar de la agricultura australiana es algo más que hablar de ovejas y trigo. Iniciamos la ruta cerca de Adelaida en la finca Maroola de la mano de Peter Angus. En los últimos 40 años la agricultura australiana ha sufrido una gran trasformación: de los 160 millones de ovejas en 1990 se ha pasado a los 70 millones actuales.
La bajada del precio de la lana ha reconvertido el sector hacia un modelo mixto que prima la aptitud cárnica. Así es como inició su andadura la introducción de la raza selecta de aptitud cárnica White Suffolk para la producción de corderos ligeros y pesados y el cruce con otras razas como la Merina.
Peter también ha sufrido la sequía este año. Ha tenido que concentrar el rebaño en torno al aprisco y ajustar dietas, pero como su propósito es la selección, no ha escatimado en gastos de alimentación. La sequía ha hecho caer la producción de trigo a 30 millones de toneladas, un 11% menos respecto al año anterior.
Convivir con la sequía
Como todas las zonas mediterráneas del mundo, y semiáridas, la sequía es un problema recurrente. Agricultores y ganaderos tienen que convivir con ella. Este año la sequía ha afectado intensamente a esta parte de Australia que visitamos. Los bajos rendimientos de los cultivos, cereales y leguminosas, se han unido a la falta de agua para abrevar los animales y la escasez de forrajes. Situación que nos permite mostrar un problema semejante al vivido en España hace pocos años.

Suplementación de rebaño merino debido a la falta de pastos por la sequía.
Nuestra pregunta es: ¿Cómo han afrontado la sequía los granjeros? Andrew Bell, ganadero y agricultor en Wimmera, nos dice que lo importante es disponer de agua para abrevar, después concentrar el rebaño en pequeñas parcelas y suplementarlo con una ración de mantenimiento muy ajustada. Su finca familiar mixta de cultivos y oveja merina lleva funcionando desde 1910, por lo que ya ha pasado por muchas sequías.
Por otro lado, Sam Eagle nos mostró la necesidad de diversificar las fuentes de ingresos, la reforestación de parte sus tierras para generar entradas alternativas por venta de créditos de carbono. También, recomienda mantener la diversidad productiva en las explotaciones mixtas cereal-ovino, típicas del cinturón triguero australiano, hoy diversificado con legumbres: lentejas, garbanzos, habas y oleaginosas como la colza o el girasol.
Sam Eagle prepara la sembradora combinada para la siembra directa de cebada.
Más al sur, próximo ya a Melbourne, visitamos una ganadería extensiva de vacuno lechero (Baromi Jersey & Illawarra Stud), con vacas de la raza Jersey (13% más proteína, 10% más calcio y fósforo y más vitamina B12 que la frisona). La falta de pasto ha sido determinante durante todo el año. Para pasar la sequía, nos dice Jason Smith: “He tenido que recurrir a forrajes externos, nunca había ocurrido”; ahora parece que el nuevo año viene con lluvia y están creciendo los pastos, “prueba superada”, nos comenta.

Lechería Baromi Jersey & Illawarra Stud con la raza Jersey, en Victoria. Entrevista con Jason Smith y David Jochinke.
Hay que señalar que el consumo de leche fresca en Australia es mayor que en España, dicho consumo favorece la existencia de una gran diversidad de pequeñas o medianas explotaciones lecheras, favorecidas por cadenas cortas de comercialización.
En la confluencia de los ríos Murray y Darling, en el sur de Australia, se concentra la agricultura mediterránea de regadío. Frutas, hortalizas, viñedos y algunos olivos ocupan estas tierras. Visitamos a Mark King, productor de uva pasa de la variedad Sultana; representa la larga trayectoria que las frutas deshidratadas han tenido en este lugar desde principios del siglo XX por su capacidad de exportación a gran distancia. Aquí encontramos algunas diferencias para llegar a los mercados lejanos y con precios competitivos.
Viñedos en Mildura, Victoria.
Estrategias de adaptación de las explotaciones agrarias
La estrategia de adaptación de la agricultura australiana a los nuevos tiempos es muy similar a la española, salvo en sus dimensiones. Destacamos de esta visita cuatro estrategias: aumento de la superficie de la explotación; diversificación con ingresos no agrarios; aumento de la capacidad de almacenamiento de los agricultores; y adopción de tecnologías agronómicas más precisas y eficaces.
Los agricultores, cada vez tienen que ocuparse de una extensión mayor para tener ingresos suficientes. Aquí se habla de concentración parcelaria pero dentro de las mismas tierras de un agricultor; hemos llegado a ver parcelas concentradas de 400 ha, en explotaciones familiares de 3.000 hectáreas. Seguramente hay una disminución del número de explotaciones y las que van quedando cada vez son más grandes, aunque requieren más trabajo por la diversificación de actividades.

Murra Warra Wind Farm en Horsham, Victoria.
Diversificar las fuentes de ingresos no agrarios, aunque trae controversias entre agricultores, se manifiesta en la inversión en energías renovables, como la eólica o la fotovoltaica y, en menor medida, en el agroturismo. El ejemplo visitado ha sido Murra Warra Wind Farm, un campo de 99 turbinas de 220 metros de alto y en el que participan 21 agricultores de la zona. Los molinos suponen un ahorro de 1,7 millones de toneladas equivalente de CO2, produciendo energía para cerca de medio millón de hogares.
Para mejorar los precios de venta, los agricultores están aumentado su capacidad de almacenaje. Así pueden distribuir las ventas a lo largo del año y no solo en cosecha, que es cuando los precios están más bajos. En las explotaciones mixtas esta capacidad de almacenaje les ha permitido tener alimento más económico durante la sequía.

Batería de silos para almacenamiento de grano en una finca extensiva en Australia.
La diversificación productiva y la adopción de tecnologías agronómicas, más precisas y eficaces, son parte de la adaptación a los nuevos tiempos. Técnicas como la siembra directa, la retención de rastrojos clave cuando se manejan grandes parcelas, la rotación de cultivos, especialmente leguminosas de alto valor añadido como lentejas y garbanzos, la introducción de otros cultivos como colza o girasol, la aplicación de técnicas de agricultura de precisión y la optimización de los costes de operación son algunas de las tácticas que aplican los agricultores australianos para mantener la rentabilidad de sus explotaciones, mientras esperan las ansiadas lluvias.
Es importante señalar que todas las explotaciones agrarias que hemos visitado, en este recorrido de más de mil kilómetros, son familiares, la mayoría viven en la propia finca, y a todos también les preocupa el futuro de la agricultura y de los agricultores.

Queen Victoria Market en Melbourne.
Como decíamos al principio, Europa, y España en particular, y Australia están muy distantes, por lo que la firma del tratado de libre comercio no se debe ver como una amenaza sino como una oportunidad. Oportunidad para colocar productos mediterráneos de calidad en el sudeste asiático, pueden el aceite, el vino o las hortalizas compartir en los lineales de Singapur o Bangkok.
* Imagen de portada: Queen Victoria Market, en Melbourne, Australia.