El Parlamento Europeo señala en un comunicado que las nuevas normas “harán que el sistema alimentario de la UE sea más seguro y sostenible, con plantas resistentes al clima y a las plagas que darán mayores rendimientos y requerirán menos fertilizantes y pesticidas”.
El acuerdo equipara la regulación aplicada a las plantas NGT1 -aquellas que también podrían producirse de forma natural o mediante cultivo convencional- a la de las plantas convencionales, eximiéndolas de la mayoría de los requisitos de precaución de la legislación de la UE sobre organismos modificados genéticamente (OGM), a los que sí seguirán sujetas las plantas NGT2 (todas las demás). Estas normas se aplicarán tanto a las plantas originarias de la UE como a las importadas.
Los colegisladores acordaron los criterios para determinar qué plantas serán consideradas NGT1, junto con una lista excluyente de características no permitidas en esta categoría, incluyendo efectos insecticidas conocidos o tolerancia a herbicidas. Y encomiendan orientar el uso de las NGT en el desarrollo de plantas hacia la sostenibilidad, favoreciendo, por ejemplo, la resistencia a las inclemencias climáticas y a las plagas.
Asimismo, el acuerdo permite patentes para nuevas técnicas genómicas, pero con salvaguardas para evitar la concentración del mercado y garantizar la asequibilidad y el acceso justo para los agricultores, de modo que conserven el derecho a guardar y replantar semillas.
No se permitirán nuevas técnicas genómicas en la producción ecológica, pero la presencia técnicamente inevitable de plantas NGT1 no constituiría un incumplimiento.
La eurodiputada ponente, Jessica Polfjärd, afirmó que “la UE está dando el primer paso para brindar a los agricultores acceso a una nueva tecnología galardonada con el Premio Nobel. Tecnología que les permitirá acceder a cultivos resistentes al cambio climático y obtener mayores rendimientos en menos tierra. Esto es crucial para fortalecer nuestra seguridad alimentaria. El acuerdo de hoy supone un avance que impulsa no solo la competitividad de nuestros agricultores, sino también la posición de Europa en investigación e innovación”.
Este acuerdo político provisional debe ser ahora refrendado por el Parlamento y el Consejo en segunda lectura.
El sector obtentor, productores y cooperativas aplauden el acuerdo
El sector obtentor de nuevas variedades vegetales, representado en España por ANOVE, celebra la conclusión de las negociaciones en trílogo como “un paso decisivo hacia una agricultura europea más innovadora, competitiva y resiliente. Dicha regulación permitirá a los agricultores disponer de herramientas necesarias para afrontar problemas tales como plagas y enfermedades o la adaptación al cambio climático, de una forma más rápida y eficiente con estas nuevas técnicas en mejora vegetal”, señala la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales, que asegura que supone “un gran paso para que Europa pueda conseguir su soberanía alimentaria”.
El acuerdo mantiene en gran medida la intención original de la propuesta de la Comisión, basada en establecer un marco regulatorio que facilite el desarrollo y cultivo de semillas y plantas obtenidas con estas técnicas similares a las convencionales, ofreciendo a los agricultores variedades más resilientes y productivas.
Antonio Villarroel, director general de ANOVE, comenta que “la UE parece por fin decidida a facilitar al sector de la mejora vegetal el uso de herramientas innovadoras para desarrollar y ofrecer a los agricultores nuevas variedades que les ayuden a afrontar el cambio climático y luchar contra nuevas plagas y enfermedades. Estos avances servirán también para dar respuesta a las necesidades que plantean el mercado y los consumidores, desde productos más saludables y con mejor perfil nutricional, hasta una mejor conservación que reduzca el desperdicio alimentario”.
Por su parte, el Copa y la Cogeca, que representan a los agricultores y cooperativas europeas, califican de “histórico” el consenso en la UE sobre estas soluciones para la agricultura europea. “Este hito concluye más de una década de debate y defiende firmemente el enfoque basado en la ciencia propuesto por la Comisión Europea”.
Copa y Cogeca apuntan que, “al permitir un acceso responsable a métodos avanzados de mejoramiento vegetal, la legislación acelerará el desarrollo de variedades mejoradas. Para los agricultores, esto significa acceso a cultivos mejor preparados para resistir la sequía, el estrés térmico y plagas emergentes que amenazan cada vez más la productividad, la viabilidad agrícola y la estabilidad del suministro alimentario en toda la UE”.
"Este acuerdo marca un punto de inflexión para la agricultura europea. Los NGT proporcionan herramientas reales y tangibles para afrontar los desafíos actuales y futuros en clima, medio ambiente y seguridad alimentaria que enfrenta la Unión Europea. Aborda la urgente necesidad de soluciones que ayuden a los agricultores a adaptarse a condiciones que cambian rápidamente. Estamos satisfechos con el resultado de las negociaciones, ya que el compromiso refleja estrechamente las posiciones que Copa y Cogeca han defendido", dice Thor Gunnar Kofoed, presidente del Grupo de Trabajo de Copa y Cogeca sobre Semillas.