España tiene 3,7 millones de hectáreas de cultivos de regadío, que sin duda han transformado la agricultura y el modo de entenderla, porque actualmente ya no se concibe este sector sin regadío, no solo por lo que beneficia al agricultor, sino a la propia producción agraria.
El responsable técnico de FENACORE, David Hernández, afirma que “el riego ha venido a transformar la agricultura, permite tener cultivos de mayor valor añadido y asegura las cosechas en años secos”.
Las cifras de la balanza comercial agroalimentaria arrojan unas exportaciones de 75.000 millones de euros en 2024 y más del 60% de estas exportaciones dependen de cultivos de regadío, “el regadío sostiene a muchísimas explotaciones agrarias y es el principal pilar de la agricultura; de hecho, el regadío, ocupando el 15% de la Superficie Agraria Útil (SAU) en nuestro país, produce el 65% de la producción final agraria”.
Emilio Camacho, catedrático de Ingeniería Hidráulica y director del Departamento de Agronomía de la Universidad de Córdoba, explica que, “ahora mismo la agricultura depende del regadío; aproximadamente un 20% de la superficie agraria que es de regadío genera prácticamente el 60% de la renta agraria. Todos los indicadores son a favor del regadío y no se entiende la agricultura en España sin él”.
Revolución tecnológica
El avance tecnológico de las técnicas de regadío ha sido enorme en los últimos 25 años. Pablo Carnicero, director de Marketing de REGABER, pone el foco en el logro de una mayor eficiencia gracias a estas nuevas tecnologías, “hace 25 años el riego a manta era el principal; ahora este ha caído y ha dado paso al riego por goteo; de hecho en estos momentos los datos nos dicen que hemos pasado de 3 a 4 millones de hectáreas regadas y estamos consumiendo a día de hoy un 20% del agua que consumíamos antes, es decir, tenemos más superficie de explotaciones con menos agua; hemos pasado a ser mucho más eficientes”.
Por su parte Carlos Garrido, director del Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER) y jefe de Área de Medio Ambiente de la Subdirección General de Regadíos, Caminos Naturales e Infraestructuras Rurales del MAPA, explica que “el regadío español ha experimentado en las últimas décadas una transformación profunda y sostenida hacia una mayor eficiencia y sostenibilidad, gracias, en gran medida, al esfuerzo del Ministerio y de las Comunidades de Regantes, que han apostado por modernizar sus infraestructuras y adoptar tecnologías de precisión”.
“Hoy, más del 80% de las 3,71 millones de hectáreas de regadío se manejan mediante sistemas de riego localizado, aspersión o automotriz, lo que sitúa a España entre los países más avanzados del mundo en eficiencia en el uso del agua. De hecho, España es actualmente el primer país del mundo en superficie equipada con riego de precisión localizado”.

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