El profesor de Viticultura de la Universidad Politécnica de Madrid, José Ramón Lissarrague, le otorga a la poda una importancia indiscutible, “dentro de las técnicas de cultivo es la más decisiva, porque gracias a ella se equilibran las partes vegetativas y productivas de la planta; condiciona absolutamente los resultados del cultivo y las consecuencias de una buena o mala poda son decisivas”.
El director de I+D y de Desarrollo de Negocios en Balam Agriculture, Juan Carlos Cañasveras, afirma que “la poda es el mejor tratamiento que se le puede hacer al olivar, y sobre todo al olivar en seto, porque controlamos el vigor y el tamaño del árbol”.
Mauro Sirvent, responsable de Producción Agraria de Familia Torres, sostiene que “la poda es parte fundamental dentro del ciclo anual de tareas y labores a realizar en el viñedo; su impacto tendrá efectos a corto, medio y largo plazo, ya que mediante la poda podemos incidir en la productividad anual en función del número de yemas que dejamos, incidiendo directamente en la calidad de la futura cosecha”.
Poda actual
Actualmente la escasez de mano de obra ha obligado a apostar por una poda más técnica y más simplificada, “se ha buscado, sobre todo en viñedo y olivo, la simplificación, sistemas adaptados más hacia podas mecánicas simples, aunque se siga conviviendo con podas convencionales y tradicionales, más rigurosas y selectivas”, explica Lissarrague.
Juan Carlos Cañasveras explica que actualmente “los principales cambios han sido la introducción de la poda mecanizada; antes todo se hacía manualmente y eso encarecía el proceso. Ahora podemos decir que es un sistema mixto, poda mecanizada con apoyo de poda manual”.
La tendencia se dirige hacia la robotización y la IA; Mauro Sirvent explica que Bodegas Torres ha realizado en 2025 una serie de pruebas con el robot de poda inteligente de la startup española Astibot, “se trata de un sistema innovador que permite analizar y recordar cómo se podaron anteriormente las plantas, ajustando y optimizando su intervención año tras año”.
“Este robot, fruto de una intensa labor de I+D, supone un salto cualitativo en la automatización de las tareas agrícolas, aplicando criterios de precisión, sostenibilidad y eficiencia en los trabajos de poda en seto de viñedos”.
Falta de mano de obra
Uno de los problemas del sector a la hora de realizar las tareas de poda es la falta de mano de obra cualificada; se trata de una tarea especializada que requiere de conocimientos específicos. Juan Carlos Cañasveras explica que, ante esta situación “la mejor opción para el agricultor es recurrir a empresas de servicios que les hagan de una forma profesional ese trabajo”.
José Ramón Lissarrague explica que en la Universidad Politécnica de Madrid existe en Máster de Viticultura, “es el curso más antiguo de esta Universidad y en él la poda tiene un peso muy importante; es cierto que no hay un curso específico dedicado a la poda, pero en este Máster y en otros cursos que se realizan la poda adquiere una importancia capital”.

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