La enfermedad se asocia a bacterias del género Candidatus Liberibacter (CLas, CLaf y CLam) que viven en la savia de las plantas, alimentándose de ellas y alterando el transporte de nutrientes.
Los árboles infectados amarillean, pierden hojas y sus ramas se secan, deforman sus frutos, la pulpa y el zumo se hacen ácidos y amargos, y acaban cayendo antes de madurar (Figura 1). Estas bacterias se transmiten por dos pequeños insectos llamados psílidos: Trioza erytreae, conocido como psílido africano, y Diaphorina citri, el psílido asiático. Ambos se alimentan de la savia de los brotes tiernos y, si están infectados, adquieren la bacteria y la transmiten a árboles sanos al alimentarse posteriormente de ellos. Hasta hace poco, T. erytreae estaba restringido a la costa atlántica de Galicia y el norte de Portugal, mientras que D. citri no se había detectado en la Unión Europea. Sin embargo, en los últimos años se ha extendido la diseminación del primero por toda Galicia, la costa cantábrica española y la mayor parte de la costa portuguesa y el segundo ya ha sido hallado en Chipre e Israel, una señal de alerta que ha encendido todas las alarmas del sector citrícola europeo. Es decir, la llegada del HLB es una amenaza real para nuestra citricultura: los insectos capaces de trasmitir la bacteria ya se encuentran en el continente europeo y si se produjera la entrada de la bacteria (por ejemplo, mediante una importación ilegal), el HLB podría expandirse rápidamente por las regiones citrícolas.
Para evitar que esta enfermedad llegue a Europa, o en el peor de los casos, para estar preparados para combatirla, nació el proyecto PREHLB (Prevention of Huanglongbing for Ensuring Citrus Sustainability in Europe / Prevención del Huanglongbing para garantizar la sostenibilidad de los cítricos en Europa), financiado por la Unión Europea y concluido en 2024. Durante casi 5 años, un consorcio internacional de 24 instituciones de 10 países -entre universidades, centros de investigación, empresas, asociaciones de productores y autoridades fitosanitarias- trabajó con un mismo objetivo: proteger la citricultura europea frente al HLB y sus insectos transmisores (Figura 2).
Los principales logros derivados del proyecto se resumen a continuación.
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