Se trata de una herramienta para reforzar la seguridad de los consumidores y ayudar a las autoridades nacionales a trabajar de forma más eficaz, innovando en el modo de evaluación, detección y respuesta a los riesgos para la seguridad alimentaria, según señalan desde Bruselas.
TraceMap utilizará la IA para mejorar las evaluaciones de riesgos para la seguridad alimentaria mediante la racionalización del acceso y el análisis de datos críticos; identificar rápidamente los vínculos entre los operadores y los envíos; así como supervisar toda la cadena de suministro agroalimentario, una vez que se detecte un riesgo, permitiendo una recuperación más rápida de productos inseguros o fraudulentos.
Las autoridades nacionales de todos los Estados miembros de la UE pueden acceder a esta nueva herramienta, que permitirá también un mejor control de las mercancías importadas.