Para profundizar en las diferentes aristas del impacto de los robos, el encuentro contó con la participación de Jaime Gómez Rios, responsable de seguro agrario en Reale Seguros; Enrique Gonzalvo, de Seguridad Sereno; Vicente Carrión, agricultor; Mercedes Martín, portavoz de la Guardia Civil; Ángel de Oteo, director general de Agricultura de la Comunidad de Madrid; y Celia Miravalles, abogada especialista en temas agrarios.
Como punto de inicio, Jaime Gómez Rios detalló que los robos han evolucionado hacia delitos más costosos y profesionales en los últimos 20 años: “Ya no son hurtos aislados de fruta, sino sustracciones de miles de litros de gasóleo, fitosanitarios, sistemas electrónicos o cableado de cobre. Incluso hemos detectado robos de ganado bravo y maquinaria de alto valor (tractores) que se desguazan o se sacan fuera de la Unión Europea”. El responsable de Reale, entidad patrocinadora del evento junto a Seguridad Sereno, remarcó que estos hechos arruinan la planificación y la estabilidad financiera de las explotaciones, poniendo en valor la importancia del seguro agrario frente a este tipo de siniestros porque, “aunque la prevención es vital, la seguridad absoluta no existe; por eso, el papel del seguro es evitar que un robo arruine una campaña entera”, añadió.
Como ejemplo práctico, Vicente Carrión contó que ha sufrido tres episodios graves. “En el primero, tres individuos me atracaron a mano armada en mi oficina y se llevaron mi cartera, un proyector y mi coche. El segundo fue el robo de 180 corderos en una sola noche; usaron un camión robado y conocían perfectamente la instalación. El último fue hace un mes: nos robaron todo el cableado de cobre de un proyecto de investigación de agrovoltaica”.

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