Con más de tres millones de hectáreas de superficie agraria útil (SAU), España se mantiene como principal productor ecológico de Europa, según el último informe de Ecovalia. El consumo de alimentación ecológica alcanza los 3.250 millones de euros, estando presente en dos de cada tres hogares.
Con el 23% de la SAU ecológica, casi 254.000 hectáreas, Cataluña es la tercera región en el ranking estatal de producción bio, por debajo de Andalucía y Murcia, que sobrepasan el 30%. Por otra parte, Cataluña lidera el consumo en España, con 697 millones de euros.
No obstante, hay mucho margen de mejora para el verdadero despegue del consumo interno, tanto a nivel regional como nacional y, en este sentido, BioCultura tiene mucho que decir, con una doble función: da a conocer el alimento “bio” a nuevos públicos y llama la atención de los medios de comunicación y de las redes para que la producción orgánica llegue a todos los oídos.
Teniendo en cuenta que el sector “bio” no es uniforme, sino plural, este año, BioCultura va a dar un especial protagonismo a los pequeños productores y productoras. En un contexto de crisis internacionales, conflictos bélicos y espirales arancelarias, se pone de manifiesto la necesidad de economías resilientes y sistemas agroecológicos cada vez más soberanos y capaces de responder a la llamada de las necesidades sociales.
Un completo programa de actividades
BioCultura es la feria de productos ecológicos y consumo responsable más grande del estado y reunirá este en esta edición 2026 alrededor de 250 expositores dedicados a los sectores de alimentación “bio”, cosmética eco-natural, moda sostenible, casa sana, bienestar, salud, artesanías y ONG.
Junto con la exposición se celebrarán entre 250 y 300 actividades paralelas y se espera una cifra de 40.000 visitantes. Entre las propuestas de la feria, según los responsables del salón, la Asociación Vida Sana, “se va a poner el acento en los pequeños productores de todo el estado. Lo que hemos venido promocionando desde hace 40 años es hoy más urgente y necesario que nunca: agroecología que se distribuya en circuitos cortos. Esto es lo más sostenible y lo único que puede garantizar alimentos sanos y nutritivos para la población en una sociedad global cada vez más inestable, desde el punto de visto económico, energético y climático”.
En suma, además del espacio comercial, la feria ofrece un completo programa de actividades, con conferencias, talleres prácticos, showcooking, presentaciones de proyectos innovadores en sostenibilidad, etc. La directora de BioCultura, Montse Escutia, señala que “el evento se ha convertido en un punto de encuentro para todas aquellas personas que aspiran a un mundo que le da la espalda a la sociedad de la guerra, de la usura, de la dictadura tecnológica”.
“Hoy en día, con este gran greenwashing que impera por todas partes, y esa gran confusión que hay respecto a la alimentación, se produce un cierto desconcierto con respecto a lo que es la alimentación ecológica certificada, pero es la única que nos da la verdadera garantía de que estos productos se han producido según esas normas. BioCultura regresa a Catalunya, como cada primavera, para poner un símbolo de luz en una sociedad cada vez más oscura presidida por una gran incertidumbre”, afirma Montse Escutia.