El reglamento sobre nuevas técnicas genómicas (NGT), que llega tras más de una década de debate, con un enfoque basado en la ciencia, está diseñado para mejorar la seguridad alimentaria, reducir las dependencias externas y garantizar unas condiciones de competencia equitativas para los operadores europeos a la vez que se mantienen unas normas estrictas en materia de salud humana y animal y de protección medioambiental. También apoya los objetivos de sostenibilidad de la UE, permitiendo que se desarrollen cultivos más resilientes que utilicen los recursos de forma más eficiente, señala el Consejo en un comunicado.
“Nuestros agricultores necesitan soluciones prácticas para adaptarse al cambio climático y seguir siendo competitivos. Estas nuevas normas les dan acceso a la innovación a la vez que garantizan la claridad, la equidad y unas normas estrictas en toda la UE”, afirmó Maria Panayiotou, ministra de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente de la República de Chipre, país que ostenta la presidencia de turno en el Consejo.
Las nuevas técnicas genómicas permiten realizar cambios precisos y específicos en el ADN de los vegetales para crear variedades mejoradas, que sean, por ejemplo, más resistentes a la sequía, a las inundaciones o a otros fenómenos climáticos.
Dos categorías de plantas NGT
El reglamento contempla dos categorías para las plantas desarrolladas mediante nuevas técnicas genómicas:
En la categoría NGT 1 se sitúan las plantas consideradas equivalentes a variedades convencionales. Al ser indistinguibles, serán reguladas de la misma manera. No requerirán comprobaciones adicionales y no llevarán etiquetado, salvo en el caso de las semillas y otros materiales de reproducción, lo que permitirá a los operadores mantener cadenas de suministro libres de NGT si lo desean. Se excluyen de esta categoría algunos rasgos como la tolerancia a los herbicidas y la producción de sustancias insecticidas conocidas.
En la categoría NGT 2 se incluyen aquellas plantas con modificaciones genéticas más complejas. Siguen sometidas a la legislación vigente de la UE en materia de organismos genéticamente modificados (OGM), por ejemplo, en cuestión de autorización, seguimiento y etiquetado obligatorio. Los Estados miembros pueden optar por no cultivar plantas NGT de categoría 2 y pueden introducir medidas de coexistencia para evitar la presencia accidental en otros productos.
Un cambio esperado para la agricultura europea
El ministro español de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha celebrado la noticia, en un mensaje en sus redes sociales: “Todo avance que refuerce la competitividad económica y la sostenibilidad ambiental es una buena noticia”, indicó.
Copa y Cogeca acogen con satisfacción la adopción del reglamento, señalando que, en un momento en que la agricultura europea enfrenta una presión creciente por el cambio climático, las limitaciones de insumos y las plagas emergentes, esta regulación proporciona acceso a herramientas innovadoras de mejora genética capaces de ofrecer variedades de cultivos más rápidas y resistentes, incluyendo una mejor tolerancia a la sequía y al estrés térmico.
"Este acuerdo es un cambio radical para la agricultura europea. Las NGT pueden ayudar a los agricultores a adaptarse a las condiciones cambiantes mientras apoyan la producción sostenible y la seguridad alimentaria en la UE", afirma Thor Gunnar Kofoed, presidente del Grupo de Trabajo de Copa y Cogeca sobre semillas.
Ambas organizaciones instan ahora al Parlamento Europeo a respaldar rápidamente el texto, para asegurar su entrada en vigor. “Teniendo en cuenta que el desarrollo de nuevas variedades de plantas suele durar entre 8 y 10 años, es esencial proporcionar certeza regulatoria para ofrecer innovación y beneficios tangibles a los agricultores sin demora”, apuntan.
Una vez adoptado por el Parlamento, el reglamento entraría en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea. La mayoría de las disposiciones se aplicarán tras un período de transición de 24 meses, de modo que se prevé que el nuevo marco se aplicará a partir de mediados de 2028.
Un hito para el sector de la mejora vegetal
Anove (Asociación Nacional de Obtentores Vegetales) y Euroseeds (Asociación Europea de Semillas) valoran positivamente la adopción formal del texto, como un paso más hacia la regulación final de la edición genética.
“Este es otro hito para la innovación en la mejora vegetal y para Europa”, declaró Antonio Villarroel, director general de Anove. “Nos estamos acercando a la meta de una larga carrera hacia una mayor apertura tecnológica, competitividad y productividad en la agricultura europea. Pero quedamos a la espera de las votaciones finales del Parlamento Europeo, primero en la Comisión de Medio Ambiente y luego en el pleno, lo que concluiría el proceso legislative probablemente en junio de 2026”, resaltó Villaroel.
El sector confía en que el compromiso alcanzado en el trílogo seguirá siendo respetado también por el Parlamento Europeo. Europa estará entonces lista para avanzar con este importante marco de innovación, que podría suponer una nueva revolución verde, quedando aún pendientes los actos de ejecución y delegados que finalizarían en 2028.