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La sanidad vegetal reivindica su papel clave para el futuro de la agricultura europea

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SANIDAD Y NUTRICIÓN

18/03/2024

7 minutos en leer

Tras tres jornadas de intenso trabajo, el 17 Symposium de Sanidad Vegetal superó todas sus previsiones con un aforo que llegó a superar las 1.200 personas, atraídas no solo por las interesantes ponencias y mesas redondas, sino también por las presentaciones comerciales, en donde se lanzaron en primicia soluciones innovadoras en materia de sanidad vegetal.

El acto inaugural comenzó con la bienvenida del presidente del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos y Graduados en Ingeniería Agrícola de Andalucía Occidental (COITAND), Carlos León, que remarcó la oportunidad de este Symposium como “un evento donde reflexionar, proponer y debatir sobre lo que puede ser la nueva reglamentación en sanidad vegetal después del rechazo del Parlamento Europeo y posterior retirada por parte de la Comisión Europea a la propuesta de Reglamento”. En su discurso, el presidente del COITAND quiso poner en valor el papel de la receta fitosanitaria, “una prescripción que ya está implementada desde hace años y a la que solo hace falta modificar ciertos aspectos, y ponerla en positivo, como una herramienta más para alcanzar todos los retos a los que nos enfrentamos, y que esta sea, como con los médicos y veterinarios, exclusiva de un colectivo que ya está reconocido en la reglamentación nacional. Es decir, aquellas profesiones reguladas de ámbito universitario que acceden directamente al Registro Oficial de Productores y Operadores (ROPO): agrícolas, agrónomos, montes y forestales”.

En este sentido, desde el COITAND proponen un funcionamiento distinto a algo que ya existe, “así mejoraríamos la percepción de lo que aporta a la agricultura una receta fitosanitaria regulada; primero dando una garantía de hacer un uso efectivo y eficiente de los fitosanitarios; igualmente ante las corrientes que criminalizan el uso, según ellos, indiscriminado de fitosanitarios, evitaría las suspicacias y aseguraría que solo los médicos de las plantas receten, y que hay un control profesional del mismo, evitando entre otros la automedicación y/o innecesaria prescripción a veces”.

También participó en la inauguración el director general de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), Valentín Almansa, que destacó el amplio bagaje de este Symposium y, especialmente, de los contenidos que, en una edición más, se abordan en las ponencias, charlas y presentaciones de máxima actualidad en un contexto cambiante como el actual. “La sanidad vegetal se trabaja todos los días, pero solo se acuerdan de nosotros cuando hay problemas. Este sector no está lo suficientemente valorado, y en encuentros como este es donde tenemos la oportunidad de mostrar el importante papel que cumple, no solo para el control de plagas y enfermedades, sino también en su prevención”, indicó.

Especial defensa del sector realizó la consejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Carmen Crespo, quien en primer lugar quiso hacer un rendido homenaje a Antonio Vergel Román, presidente del COITAND hasta 2022. La consejera destacó que “es necesario lograr el equilibrio entre la rentabilidad y la sostenibilidad, y eso es precisamente lo que se alcanza con la sanidad vegetal. Y la UE no lo ha querido ver, articulando normativas sin alternativas que garanticen ese necesario binomio. Es el papel de las administraciones arbitrar recursos que permitan avanzar la sostenibilidad, pero garantizando la rentabilidad”.

En este sentido, la titular de la Consejería anunció una inversión de 11 millones de euros en herramientas para el control de plagas y enfermedades, refuerzo de personal y en laboratorios. Igualmente, remarcó el imparable poder de la digitalización en el campo de la sanidad vegetal, “la investigación y la digitalización son la respuesta ante el reto de seguir avanzando en sostenibilidad”.

Conferencia inaugural

Tras el acto inaugural, Tomás García Azcárate, doctor ingeniero agrónomo y economista agrario especializado en la PAC, impartió la ponencia inaugural, presentando ante el auditorio el concepto de One health (“una sola salud”) y cómo la salud humana y la sanidad animal y vegetal deben ser interdependientes, remarcando la necesidad de acuñar términos como las “medicinas de las plantas” para referirse a los productos fitosanitarios. García Azcárate también reflexionó sobre el diálogo estructurado que se abre en Europa para definir el futuro de la agricultura. “No hay agricultura verde en número rojos, la sostenibilidad tiene que ser económica, social y medioambiental”, remarcó García Azcárate en alusión a los objetivos del Pacto Verde Europeo.

Seguidamente, Ricard Ramon i Sumoy, jefe adjunto de la Dirección General de Agricultura de la Comisión Europea, tomó la palabra para analizar la actual PAC, anunciando “la implementación de forma inmediata de medidas para agilizar y suavizar la carga administrativa de la PAC, ya para este ejercicio de 2024, además de ligeros ajustes medioambientales para que se puedan cumplir de un modo adecuado las buenas prácticas de obligado cumplimiento”. Ramon i Sumoy recordó el proceso anunciado el pasado junio por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, para favorecer el dialogo con todos los actores de la cadena agroalimentaria, para frenar la polarización y que nos permita construir un futuro de consenso en la agricultura en el próximo periodo legislativo de la Comisión Europea”.

En total, fueron 24 ponencias conducidas por expertos a nivel nacional, en las que se abordaron aspectos como la reglamentación europea, nuevas técnicas genómicas, nuevas plagas, fitosanitarios de bajo riesgo, biocontrol, retos para el cultivo de la fresa, el aguacate o el olivar, herramientas digitales, el cuaderno digital de explotación, la figura del asesor técnico, y las claves para la soberanía alimentaria en Europa. Todo ello, además de doce conferencias comerciales que presentaron soluciones innovadoras en materia de sanidad vegetal.

Precedido por una mesa redonda donde se abordaron las claves para la soberanía alimentaria europea, la clausura contó con la presencia del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien estuvo acompañado por Juan de Benito, miembro del Comité Permanente del Symposium y Carlos León, presidente del COITAND.

Planas quiso referirse a la retirada del Reglamento de Uso Sostenible por parte de la Comisión Europea, un hecho casi sin precedentes “pero del que hay que sacar algunas conclusiones: por un lado, que hay que pensar en la sostenibilidad de una forma global, y que la necesaria transición ecológica se tiene que abordar junto al sector, con criterio y teniendo en cuenta sus particularidades”. Estos cambios, dijo el ministro, “hay que afrontarlos al lado de los agricultores. Y me satisface que esta retirada haya sido el punto de partida para un nuevo diálogo con una presencia más activa de todos los actores implicados”.

Otro de los aspectos defendidos por el ministro durante su intervención fue la necesaria legislación europea de nuevas técnicas genómica, “que nos permitirán avanzar hacia la sostenibilidad, con producciones más resistentes y productivas y de alto valor añadido”.


El cuaderno digital de explotación, el gran protagonista

El cuaderno digital de explotación protagonizó la tercera jornada del Symposium. Para David Sánchez, jefe del área de Innovación y Gestión Financiera del FEGA, “el gran cambio en esta herramienta ha sido su formato, pasando de su registro en papel con el que ya llevábamos trabajando desde hace 10 años a uno digital, que nos permitirá disponer de datos que nos ayudarán en la toma de decisiones”. En este contexto, Sánchez remarcó “la necesidad de hacer atractiva esta herramienta y que el resultado de su aplicación afecte directamente en la eficiencia de las explotaciones”.

En esta misma línea se desarrolló una mesa de trabajo para analizar el futuro del cuaderno digital, exponiendo sus ventajas, pero también sus debilidades. Con respecto a esto último, los participantes de la mesa fueron especialmente críticos. “Uno de los fallos del CUE ha sido la percepción del agricultor sobre su finalidad, entendiéndolo más como una nueva carga administrativa y una herramienta de control por parte de la administración”, apuntó Jesús Gerique, del grupo de Trabajo Smart Agro en Ametic.

Las aportaciones más críticas fueron las de David Nafrías, jefe del área de Desarrollo Tecnológico en ITACyL, quien puso sobre la mesa el erróneo enfoque de la administración al presentar el CUE como una herramienta administrativa y no como una agrícola. “El CUE no puede resolver la PAC, debe hacer su propio camino, sí estructurarse con elementos comunes, y avanzar en aspectos que se requieren desde la PAC, pero no reemplazarla”.

Nafrías también planteó a los representantes del Ministerio la necesaria armonización de los registros e identificadores claros, la interoperabilidad entre herramientas digitales y, especialmente, poner en el centro al agricultor y al asesor técnico, y no únicamente las necesidades de la administración”.

A estas demandas, Carlos Romero, subdirector adjunto de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal, recordó que el CUE es una herramienta necesaria que tiene que aportar valor añadido tanto a las administraciones como al propio sector y por tanto una oportunidad, “pero también somos conscientes de los retos y por ello tenemos que seguir trabajando las administraciones para lograr una implementación correcta”.

Por el momento, se abre un nuevo periodo de voluntariedad en su aplicación. “Creemos que es el paso correcto en el contexto actual para facilitar el objetivo que buscamos todos, que es que disponer de un cuaderno digital sencillo, simple, ágil y flexible que aporte valor añadido”, argumentó Romero, remarcando que desde el Ministerio son conscientes de las necesarias mejoras que se han planteado en la mesa de trabajo, y que se irán implementando poco a poco.

Hacia la soberanía alimentaria en Europa

Otro de los debates fue el de la soberanía alimentaria en Europa. El director general de AEPLA, Carlos Palomar, recordó las diferencias que existen a la hora de registrar productos en Europa con respecto a otros países competidores, lo que nos sitúan en desventajas. En parecidos términos se manifestó Pedro Gallardo, diputado en el Congreso y agricultor: “La sanidad vegetal es la herramienta clave que tenemos para garantizar nuestras producciones y, sobre todo, para lograr la sostenibilidad, por ello no podemos permitir que nos reduzcan esa caja de herramientas sin ofrecernos alternativas o excepcionalidades que nos permitan adaptarnos al cambio climático”. Ante esto, José María Cobos, subdirector general de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal del MAPA, puntualizó que en España existen 4.000 usos menores para productos fitosanitarios, lo que permite cubrir muchas de las necesidades del sector.

El secretario general de Agricultura de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Manuel Gómez Galera, recordó que “no podemos depender de mercado exteriores, y frente a la bajada de la producción real a la que estamos asistiendo, debemos apostar por una intensificación sostenible de la producción agrícola. Para ello la tecnología es nuestro gran aliado”.

El programa de ponencias se completó con presentaciones comerciales por parte de las empresas patrocinadoras Ascenza, BASF, Bayer, Biogard, Corteva, FMC, Sumitomo Chemcal (con su filial Kenogard), Trichodex, Forgasa y UPL.

Ubicados en la zona exterior a las salas de ponencias, las principales empresas vinculadas a la sanidad vegetal tuvieron la oportunidad de mostrar a los asistentes sus soluciones más innovadoras: Agrofresas, Agrícola 2000, Bayer, BioChem Agrología, CAAE, Eurofins, FMC, GMW Bioscience, Hefona, Herogra Group, Lida Plant Research, Manica, Phytoma, SGS, Staphyt, Sustainable Agro Solutions (SAS), Microgaia, SynTech Research Group, Trichodex Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Gowan, Forgasa y UPL.

Como novedad, en esta edición se pudo asistir a la demostración de herramientas digitales de la mano de Ametic, con Agroslab, Hispatec e Hyperplan.

Esta 17 edición contó con el patrocinio del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, la Universidad de Sevilla y la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla. Además, colaboran la Fundación Caja Rural del Sur, AEPLA, AESAVE, Opracol Sevilla, Guadalsem, Sohiscert y Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España.

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