AGRICULTURA. ¿Con qué objetivo técnico participa Caudal en FIMA y qué papel juega Cu Protect?
MANUEL GÓMEZ CARMONA. Nuestro objetivo final en todas las ferias es tener un contacto con nuestros clientes, que conozcan nuestros productos; el tema familiar, la cercanía con ellos, es importante para nosotros.
A nivel técnico, es muy importante descubrir cuáles son las demandas que tiene el sector, y eso se consigue incluso hasta fuera de la feria. Esa es nuestra idea final: en un mundo muy competitivo como es el del riego, intentar dar soluciones. No ser los más baratos, sino ser los que tengan soluciones distintas. Darle soluciones al instalador, al agricultor, que es cliente del instalador. Ese es nuestro objetivo principal. De hecho, el departamento de producto se creó única y exclusivamente para eso, para detectar el feedback que genera el mercado.
En este contexto, hemos desarrollado un producto nuevo, que es el Cu Protect, un sistema para riego enterrado. Lo que se hace es enterrar la tubería en vez de dejarla en superficie, y con esto hay un importante ahorro de agua.
AGR. Profundicemos en esas limitaciones del riego subterráneo que impulsaron el desarrollo de esta tecnología.
M. G. C. Enterrar la tubería supone un ahorro mínimo de un 25, un 30 y hasta el 40% de agua. Entonces, ¿qué ocurre? Que enterrar la tubería es técnicamente mucho más complicado, porque no vemos si el gotero está soltando agua. Entonces, ha habido muchos problemas a lo largo del tiempo que han hecho que la gente no quiera enterrar el gotero. Si yo ahorro agua, pero después se me atasca el gotero, al final no es una solución viable.
Una de las principales limitaciones era la inclusión de raíces. Esta es una solución que lo que hace es llevar óxido cuproso en el gotero, que se va diluyendo a lo largo del tiempo. Aparte de eso, no solamente en el gotero sino en toda la tubería lleva una banda naranja que incluye también cobre. ¿Qué significa? Que así es imposible que la raíz vaya a entrar en el gotero.
AGR. ¿Qué diferencia a Cu Protect de soluciones tradicionales frente a la intrusión radicular?
M. G. C. Antes había soluciones que no funcionaban. Por ejemplo, se ponía en la entrada del gotero una especie de anillo de cobre. No funcionaba. ¿Por qué? Porque ese anillo se degradaba al final y el efecto se quitaba. Nosotros hemos conseguido, por un lado, integrar dentro del gotero una pieza muy pequeñita que va soltando óxido cuproso que luego se volatiliza. Este tiene una durabilidad muy alta, de mínimo 15 años.
AGR. ¿Qué líneas de desarrollo marcarán el futuro del riego subterráneo?
M. G. C. En riego subterráneo hay muchas posibilidades de crecimiento. En un país como España, con graves problemas de agua, donde cada vez hay más riego porque al final la agricultura rentable es la agricultura que se riega, la solución del riego subterráneo es obligatoria. ¿Por qué? Porque al final, cada agricultor dispone una cantidad de agua, tantos metros cúbicos, y con riego normal puede regar 30 hectáreas y con riego subterráneo 50. ¿Qué hay que hacer? Pues ir convenciendo poquito a poco al agricultor, que esto es un método distinto. El riego subterráneo ha venido para quedarse.
Después, en cuanto al riego en general, la tendencia será todo lo enfocado en el ahorro. La eficiencia hídrica es lo fundamental. Todos tenemos que pensar que el agua es un bien económico y escaso. Aunque parezca mentira, la mayoría de la gente considera que cuanto más riegas, mejor. Es un bien muy escaso y hay zonas donde lo tienen muy claro, como Murcia o Almería.